"El pasajero desconocido"
¡No les importaba!
- ¡Cayó un policía! – Chilló uno por allá.
Todos volvieron hacia la dirección que les indicaba.
En efecto, una baja policial. Una vez comprobada la baja, corrieron a cobrar los ganadores.
- ¿1.000 a cien a qué se muere? ¿Quién…quién…?
Mi compañero de asiento, estaba igual que yo, presenciando atónitos todo cuanto estaba aconteciendo.
- …El género humano es muy contradictorio.
¿Te has fijado lo irónico de esta vida?
…Allá se están matando a tiros.
La sangre está fluyendo a fuerza de tiros.
¿Y acá?
¡Están apostando!
Unas cuántas locas están chillando.
Otras están delirando viendo la sangre correr.
¿Y esos carricitos?
¡Apostando!
Disfrutando de una forma sádica.
¿Y nosotros dos?
¡Asombrados viendo las bajezas humanas!
Dime: ¿No está este mundo Crazzi?  …O sea: ¡Loco!
Realmente que estamos hasta vacunados, contra el dolor ajeno.
Ya vemos estas cosas…y estamos como inoculados, no sentimos…insensibilizados contra tanta podredumbre pueril y vana…
¿Será esto lo que hemos dado por llamar: Humanidad?
Y en uno de esos instantes, me tocó el brazo, halándome con fuerza y me dijo…
- …Esto me recuerda un enfrentamiento entre narcotraficantes y policías, allá en Ciudad Juárez, México.
¿Conoces esa bella ciudad? – Yo me le quedé viendo.
No supe reaccionar en el momento.
Angustiado como estaba por la tremenda tirazón en que sin querer me encontraba sumido.
Así que sin prestarme la menor atención, continuó con su nuevo relato…
- …Allá en México la situación está bravísima con los del narcotráfico.
¡Se están matando a plena luz del día!
¡Mira ni idea tienes de cómo están de feas las cosas allá!
- ¿Qué también viviste allá?
- ¿No me crees?
- ¿En México…?
- Llegué hace poco. Estuve viviendo en Ciudad Juárez y te comento que allí ya no se puede vivir.
¡Todos los días matan gente allá!
¿Supiste lo que le pasó a una gallarda mujer allá?
- No.
- Su marido, fue ajusticiado por los narcos y esa mujer se lanzó como candidata a Alcalde ¡y ganó!
Y desde ese entonces les declaró la guerra.
Ella solita. ¡Valiente esa mujer!
- Dime algo…tú me tienes asombrado…Y me disculpas, pero es que no logro entenderte… - Se sonrió y me dijo…
- Aja, dime que es lo que te inquieta de mí…
- Es que por tu apariencia, a simple vista lo que me dices de tu persona es que eres un ser…no sé que vives al día.
¡Me desconciertas!
Pero al hablar contigo…resulta que no eres un ignorante, y ni siquiera un “borrachito” aunque des esa impresión… Me perdonas mi sinceridad, pero es que..
- ¡No te preocupes! La verdad, es que las apariencias siempre te engañan…y ya estás viendo esta.
Y déjame decirte, que no eres ni el único y ni siquiera el último. ¡Nos dejamos llevar por las apariencias!
…Me recuerda la vida y obra de tantos y tantos filósofos.
¡Hasta de Santos que nunca se dejaron llevar ni por las ropas, ni por las apariencias!
¿Pero qué le podemos hacer?
…Si bien es cierto que “Los hábitos no hacen al monje”
¡…Pero cuánto lo ayudan!
- ¿Y tú…sabes leer?  …Me perdonas mi necia duda…
- …Aquí en dónde mes ves, con esta apariencia que tengo…
¡He dictado clases y conferencias!
Yo leo mucho. Me la paso pegado en el Internet.
Me encanta mucho observar al “Zoo  Humano”
¿No te has puesto a detallar la diversidad de rostros?
…Y a pesar de que tenemos la misma cantidad de ojos, que todos tenemos nariz y boca…No nos parecemos…
…Hay personas que te miran de frente…y otras cuando tú pasas y le das la espalda…entonces te miran…
¿Estás consciente de esto?
Hay seres que tú con solo mirarlos…descubres quiénes son…
Como también los hay en que a ti mismo se te espeluca todo tu cuerpo…tienen un aura…ennegrecida…son la muerte andante.
¡Horribles criaturas!
¡Ay si supieras todas las cosas en que me he visto obligado a vivir…y a co-existir… ¡Existencia y vivencias, todo en mí!
El ver cómo se comporta. Su caminar. Su vestir.
Detallo mucho sus facciones. Su f

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