- ¡A mi nunca me han gustado los políticos! ¡No les creo ni una papa! – José estrelló su botella de cerveza contra la mesa, con tanta fuerza que pensé que la rompería de un solo golpe, pero no fue así. Quizás fue la intensidad de sus exclamaciones.
Estábamos tomando un grupito, él, Camilo y yo.
Todos quedamos como electrizados, Camilo para no quedarse atrás agregó lo siguiente…
- ¡Mi padre los aborrecía! – Y alzando su botella nos conminó a que brindáramos por su proclama.
Todos brindamos.
- ¿Ustedes no ven las noticias? – José seguía con su efervescencia incólume, yo realmente no sabía de cual de las noticias se refería; pero no me atreví a responderle…fue Camilo, quién le preguntó:
- ¿Cuál?
¡La verdad es que a diario o leo o escucho de todo!
Recuerda que ya con el asuntito de la Internet, con todos esos teléfonos “inteligentes”
¡Nos enteramos “on line” con todo!
- ¡Esa las del “Imperio”!
- ¿Cuál…?
Son tantas qué no sé – Me apresuré a precisarlo.
- …Esos diputados del “Tea Party”
¡…Esos bichos ratos!
- ¿Y qué pasa con “esos”? – Quiso precisarlo Camilo.
- Bueno, fueron electos para algo, pero ahora que ya están en el poder…
¡Han decidido hacer otra cosa!
Y es que así son estos tipos…Cuando están en campaña electoral…
¡Ofrecen y ofrecen!
…Pero cuando ya están en el coroto…
¡Hacen lo que les da la gana!
- ¡No me has dicho nada nuevo! – Le cortó Camilo, José aprovechó ese descuido para echarse un nuevo trago a su botellita de cerveza.
- ¡Y sin muy lejos…aquí mismo lo estamos viendo! – Agregué aprovechándome  del pequeño silencio que se dio cuando ambos ingerían su trago de licor.
- ¡Por eso es que no me gustan esos “Bichitos”! Prometen.
Prometen.
¡Y nada cumplen!
Se burlan todo el tiempo de los pendejos que en ellos creen. - Se estaba atragantando Camilo, pero creía urgente expresarse ante nosotros.
- ¡Tampoco me gustan los que lo siguen!
¡Son una cuerda de tarados todos ellos!
¡Borregos que marchan “encantados” guiados a su matadero por estos desgraciados!
…Estoy de acuerdo con el párrafo de esa canción que dice…más o menos así:
“Al chivo manso siempre lo arrean… ¡Y eso no pasa si es montaraz!”
- ¡Bravo! – Grité emocionado, me gusta mucho esa canciocita.
- ¿…Pero no ves que muchos creen en las promesas que le hacen?
Muchos lo siguen porque les ofrecen… ¡Casas!
- Aja y otros le ofrecen… ¡Cabillas…Cemento! – Camilo también estaba muy molesto y se quejaba de ellos.
José lo miró fijamente y dirigiéndose a mí…nos dijo…

- Está escrito: ¡Malditos los que siguen a los hombres! Esto es bíblico… ¡Búsquenlo en la Biblia…allí está!

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